“SIN DUDA LA TELEMEDICINA Y LA TELE REHABILITACIÓN LLEGARON PARA QUEDARSE, ESTABLECIENDO PUENTES EN BRECHAS QUE ANTES ERAN INSALVABLES”
PAOLA RIVEROS, DIRECTORA DE REHABILITACIÓN:
“Los pacientes y familiares comprendieron la importancia de la rehabilitación integral”
¿Qué aprendizajes/logros saca de este 2020?
En mi cargo como directora aprendí la importancia de flexibilizar los tipos de tratamientos para lograr que los adultos mayores tengan acceso a rehabilitación, acercando los tratamientos a través de las tecnologías como utilizar computador, app y celular, siendo un gran logro para todos, para profesionales y pacientes. Comprendí que los adultos mayores son capaces de adaptarse a las necesidades que se presentan logrando construir oportunidades. Por otra parte, los pacientes y familiares comprendieron la importancia de la rehabilitación integral. Aquellos que accedieron a la telemedicina lograron mantener sus condiciones sin acelerar el proceso de la enfermedad, modulando el estado emocional, sintiendo que CENPAR era un apoyo, una compañía y una solución a sus alteraciones neuro motrices. En general, vimos que los pacientes con Enfermedad de Parkinson se cuidaron mucho durante la pandemia, siguiendo las indicaciones a distancia. A pesar del encierro tenían una visión positiva del proceso de cuarentena ya que así no se contagiaban.
¿Qué le ha aparecido la implementación de la telemedicina?
Me ha parecido un acierto, muchos pacientes de otras regiones y otros países realizaron tele rehabilitación desde sus casas logrando incluso el alta. Por otra parte, los pacientes pudieron compartir sus experiencias a través de los talleres grupales que se crearon durante la pandemia como soporte y contención, logrando actualmente su unidad como grupo. Aún tenemos pacientes que no salen de su casa desde marzo de 2020, principalmente los de la cuarta edad (sobre 90 años) los cuales refieren sentirse cómodos y seguros en casa, sin aceptar visitas, sólo videollamadas que aprendieron a hacer a través de la tele rehabilitación.
¿Qué es lo que rescata de la actitud de los pacientes en este año?
La mayoría de los pacientes señala que la pandemia ha sido un suceso terrible y agotador, pero cuando ahondamos en sus emociones y vivencias logran concluir que no ha sido del todo malo, ya que han podido reencontrarse con la familia, algunos se fueron a vivir con los hijos, o se llamaban más a menudo por videollamada. Algunos pacientes refieren tranquilidad y sensación de seguridad al estar protegidos en casa. Por otra parte, al retornar a las terapias presenciales en CENPAR visualicé el gran deterioro de las personas que no realizaron terapias en casa o por tele rehabilitación, provocando, entre otros, que la enfermedad diera saltos muy amplios o un importante deterioro cognitivo y motor. Los que sí realizaron tele rehabilitación no presentaron estos signos patológicos logrando contener la enfermedad. Los que han decidido tener terapias presenciales han mejorado su condición neuro motriz rápidamente en cosa de semanas.
Expectativas para el año 2021.
Tengo varias esperanzas para el próximo año: aumentar la cantidad de personas que realizan tele rehabilitación en las regiones; lograr que la mayor cantidad de personas se sienta cómoda y confiable con la tele rehabilitación; siempre que las condiciones sanitarias lo permitan, mantener las atenciones presenciales en CENPAR evitando el retroceso de las condiciones del paciente; lograr aumentar el acceso de terapias online y presenciales a los adultos mayores y a personas con diversas alteraciones neuromotrices; y asegurar un envejecimiento saludable, digno, positivo y vivaz.
ROQUE VILLAGRA, DIRECTOR MÉDICO:
“Sin duda la telemedicina y la tele rehabilitación llegaron para quedarse, estableciendo puentes en brechas que antes eran insalvables”
El balance del 2020:
Sin duda el año que recién dejamos atrás, es probablemente el más duro que nos ha tocado vivir como humanidad en el presente siglo. Los desafíos no fueron iguales para todos; entre nosotros, lejos, la más afectada fue nuestra población de más años y, dentro de ella, los más frágiles: aquellos portadores de patologías crónicas. Este segmento se vio amenazado más letalmente por la enfermedad y también se vio más restringido por las medidas precautorias. Esto dificultó el acceso a servicios básicos que dábamos como garantizados, como la salud. El reto que se nos presentó como sociedad en estas circunstancias fue cómo integrar a este segmento que urgentemente necesitaba atención, y cómo hacerlo con estándares adecuados a la práctica de salud pública moderna y en las condiciones de precariedad que nos impone la pandemia.
La importancia de la telemedicina:
La respuesta no tardó en llegar: una tecnología que se estaba desarrollando incipientemente en todo el planeta, se popularizó con una celeridad nunca antes vista. Los programas de telemedicina se implementaron rápidamente. De ellos nos sentimos un poco pioneros, ya que a solo unos días de decretada la cuarentena en Santiago, comenzamos, en un principio tímidamente y luego de forma más masiva, a desarrollar consultas médicas, psicológicas y de rehabilitación para nuestros pacientes. Esto permitió paliar al menos en parte las duras condiciones de confinamiento, aislamiento social y también mitigar la sensación de angustia producida por la compleja situación vivida por todos nosotros. Esto también sin duda tuvo externalidades positivas: permitió mantener el contacto con nuestra población de pacientes, continuar con sus controles e implementar programas de rehabilitación que en las circunstancias actuales se hacen invaluables.
Un mensaje de cara al 2021:
Aun cuando todavía no podemos cantar victoria, debemos redoblar nuestro cuidado, por nosotros mismos y por la sociedad en su conjunto. Podemos extraer algunas cosas buenas: la telemedicina nos permite continuar en contacto con aquellas personas que por dificultad en su movilización normalmente no podrían tener el acceso regular que necesitan a la salud. Esto es importante para personas con problemas motores y aquellos que viven en zonas alejadas. También nos permite tener una ventana a su cotidianidad, interactuar con cuidadores con los cuales normalmente no se contaba. Sin duda la telemedicina y la tele rehabilitación llegaron para quedarse, estableciendo puentes en brechas que antes eran insalvables.