HÉCTOR NORDETTI, GERENTE GENERAL DE FUNDACIÓN LA SEMILLA: “CENPAR HA VENIDO A AGREGAR VALOR AL TRABAJO QUE VENÍAMOS HACIENDO CON LOS ADULTOS MAYORES”
Tres años se cumplen desde que CENPAR y Fundación La Semilla iniciaron una estrecha historia de colaboración para contribuir juntos al avance sistemático de una mejor calidad de vida de los adultos mayores.
La alianza comenzó con un programa de evaluaciones y terapias de rehabilitación integral realizados a usuarios de la Fundación La Semilla en modalidad online, en plena pandemia, en medio de las dudas iniciales respecto de la telemedicina, pero con grandes satisfacciones y agradecimientos por parte de los pacientes; luego, a través de evaluaciones realizadas en tres ELEAM en convenio con SENAMA; también, a través de operativos en localidades como Caimanes, al interior de la región de Coquimbo; la participación de CENPAR dictando una de las materias de un curso de capacitación para el cuidado del adulto mayor a través de telemedicina; y, finalmente, a través del Programa de Rehabilitación y Neurología, financiado por el Gobierno Regional y el Consejo Regional Metropolitano de Santiago, para más de dos mil adultos mayores de las 52 comunas de la región.
Sobre esto y más conversamos con Héctor Nordetti, gerente general de Fundación La Semilla.
¿Cómo evalúa el trabajo conjunto con CENPAR durante estos tres años?
Ha sido una experiencia de aprendizaje para nosotros en la fundación, porque efectivamente trabajamos con muchos adultos mayores en Chile, ya sea con clubes, grupos y asociaciones, además de contar con un par de centros de apoyo a la discapacidad y que coincide con gente adulto mayor. Entonces, CENPAR vino a ocupar un espacio técnico médico que no teníamos, en donde se comienzan a situar los adultos mayores que vienen con problemáticas asociadas a su edad, a su ecosistema, a su alimentación; muchas, personas del campo que no saben cómo enfrentar la última etapa de su vida. Para nosotros, gracias a CENPAR, hoy sabemos cómo mejor tratar a un adulto mayor, cómo orientarlos a ellos y a los cuidadores. De hecho, una de las actividades más relevantes fue un curso para cuidadores y telemedicina que se realizó en diciembre de 2022.
¿En qué se visualiza ese valor técnico entregado por CENPAR?
Por ejemplo, en materia de salud, anteriormente, lo hacíamos un poco en forma intuitiva, apoyados por grupos. En nuestra casa central en Hijuelas, donde tenemos un centro de la discapacidad y adulto mayor, había algunas máquinas para hacer ejercicios, un terapeuta. Sin embargo, ahora, con CENPAR, se enseña a deglutir, se enseña a hablar, a recordar, a hacer ejercicios, que son dinámicas que no necesitan necesariamente una máquina, pero sí ejercicios con elementos como una silla, que han sido guiados y orientados por el equipo de profesionales de CENPAR, fundamentalmente a través de telemedicina. Además, hemos visto una adherencia enorme en nuestros beneficiarios, quienes reconocen perfectamente a los profesionales a través de la pantalla y valoran mucho su dedicación y cercanía. Todo eso ha ido conformando también una cadena de valor: hay mucha gente que hoy entiende CENPAR, cuál es la problemática del Parkinson y de otras enfermedades derivadas de esta etapa de la vida. Hoy estamos trabajando de otra manera: mejorada, con enormes oportunidades que se nos presentan para el futuro.
¿Cuáles han sido los beneficios de las personas de Hijuelas que se han atendido con CENPAR a través de telemedicina, por más de tres años?
Ha resultado muy positivo. Originalmente habíamos querido hacerlo de forma presencial, pero la pandemia nos llevó a implementar este programa de diagnósticos y atenciones de manera online. Partimos con dudas e incertidumbre de si iba a resultar, primero, a través del teléfono en forma muy incipiente, pero ahora tenemos un sistema súper estructurado: hoy ya hay computadores, pantallas, hay alguien preparado que coordina, que es un equipo de la fundación preparada con CENPAR. Entonces, la calidad de lo que hacemos y lo que el paciente aprende y logra internalizar es muy concreto. Muchos de ellos, no creían en la telemedicina. Por el contrario, hemos visto que funciona perfectamente con gente muy sencilla, que a través de la pantalla accede a un médico o a terapeuta especializado, asistiendo con ganas a las sesiones online todas las semanas, y eso ha mejorado mucho su calidad de vida.
¿Cuáles son los comentarios que reciben de los adultos mayores beneficiados?
Están muy agradecidos de contar con esta oportunidad. Gracias a CENPAR, muchos han aprendido cómo reducir los riesgos en su día a día, tomando una postura muy crítica de la forma en cómo viven. Por ejemplo, ya no quieren tener en sus casas alfombra, peldaños o pisos resbalosos. Lo otro que ha mejorado mucho es la sobre medicación, porque desde la pantalla, los profesionales siempre están consultando respecto de las medicinas que ellos están tomando y muchos declaran que cuando van a un médico, les suman otros medicamentos, lo que hace que se descompensen. Eso cambió: ahora tienen la cercanía de hablar con los profesionales de CENPAR y de preguntarles. Por otra parte, una de las cosas que más relevan es que los equipos de CENPAR son muy empáticos con los adultos mayores y que hay una atención muy personalizada, aun cuando se haga de manera online, la mayoría de las veces. Hay una mística instalada en el equipo de CENPAR que es muy valiosa. Tienen un estilo técnico, pero empático, que cuesta encontrarlo en salud. De parte de los profesionales se ve una necesidad y un querer conocer a la persona.
Respecto del programa de Neurología y Rehabilitación realizado en convenio con el GORE Metropolitano de Santiago, ¿cómo ha sido el trabajo que han realizado en conjunto en las 52 comunas de Santiago?
Haber efectuado diagnósticos en las 52 comuna de la RM, que es algo increíble, ha permitido tener una fotografía más completa de cómo están los adultos mayores por comuna. El resultado es relevante, porque es un insumo que no existía y sobre todo porque es muy integral, porque es de muchas comunas, disímiles entre ellas. Hemos descubierto que esto da para mucho más, porque se podría tener un plan de trabajo mucho más sistematizado con esos grupos en cada comuna. Hay muchas oportunidades de intervención, porque ya claramente los adultos mayores parten con una depresión, después tienen accidentes, después no tienen quien los cuide, luego comienzan a tener problemáticas asociadas al deterioro físico y emocional, y eso se podría prevenir y trabajar a través de terapias con más tiempo. Yo creo que eso es una invitación a que lo hagamos de alguna manera, puede ser en conjunto y por supuesto que le abre a CENPAR una tremenda oportunidad en cada una de las comunas. También podría contar con el apoyo de otros actores a quienes se les puede invitar a ser parte: mundo privado, academia, Ministerio de Salud.
En el marco de esta alianza, ¿qué proyectos visualizan ustedes para el año 2024 y los siguientes en el marco de esta alianza?
Nosotros estamos trabajando en algunas comunas muy castigadas desde el punto de vista ambiental, como, por ejemplo, Quinteros-Puchuncaví. Ya hemos hecho algunos acercamientos con esas comunidades de adultos mayores que han sido muy golpeados por este tema de la contaminación. Y ahí necesitamos a CENPAR, que tiene algunos proyectos que cuadran mucho en esos territorios. Así que yo creo que este va a ser el año de ese logro, de trabajar más focalizados en esas áreas que son más complejas. Por otra parte, esperamos seguir preparando a cuidadoras y cuidadores en el manejo del adulto mayor; además, nos encantaría que se cumpla el deseo que es tener en la Región de Valparaíso una sucursal de CENPAR, porque lógicamente facilitaría mucho los diagnósticos.