JULIA BONILLA, PACIENTE DE CENPAR: “GRACIAS AL TRATAMIENTO ME HE SENTIDO MÁS SEGURA”
Fue en 2022 cuando Julia Bonilla, hoy con 82 años, comenzó a experimentar cambios en su cuerpo que la hicieron buscar ayuda médica. Inicialmente notaba que sus manos temblaban y que su caminar se volvía cada vez más lento, con el tiempo también presenció pérdida de memoria. Estos síntomas la alarmaron, y fue entonces cuando decidió consultar con un médico, donde fue diagnosticada con Cuerpos de Lewy, enfermedad neurodegenerativa que inicia con síntomas de Parkinson, pero que, con el tiempo, puede llevar a una gran alteración en el área cognitiva y de la conducta.
A pesar de que el diagnóstico fue un golpe inesperado, la rapidez de los avances en el tratamiento la ayudaron a reconstruir la confianza en sí misma. Acompañada por su familia y con el apoyo de un equipo médico multidisciplinario en CENPAR, Julia ha enfrentado la enfermedad, viendo mejoras significativas. “Uno de los principales cambios que he visto es que me he sentido más segura de mí misma”, reflexiona Julia.
Apoyo integral
Mónica, hija de Julia, fue quien investigó y recurrió a CENPAR, en quien, asegura, confían plenamente. “Nos hemos sentido siempre muy acogidos, muy contenidos. Es un muy buen centro. Yo lo recomiendo hoy con todo el mundo”, recalca Mónica, recordando que al recibir una recomendación de su neuróloga sobre el doctor Roque Villagra, neurólogo y director médico de CENPAR, la familia decidió acudir al centro. Un proceso que les ha permitido avanzar en el manejo de los síntomas y mejorar la calidad de vida de Julia.
“Se valora el hecho que la traten tres profesionales, dos veces a la semana: una fonoaudióloga, una kinesióloga y una terapeuta ocupacional, por un valor que es accesible para ellos también, en un lugar donde ellos pueden asistir en su auto y estacionarse. Todas esas cosas suman para que la experiencia sea mucho más agradable”, comenta Mónica.
El poder de la rehabilitación
Para la familia, el apoyo del equipo de rehabilitación ha sido fundamental para el progreso de Julia. Karla Román, terapeuta ocupacional de Julia en CENPAR, menciona que ha mejorado en relación con cómo llegó y que ello ha permitido que la enfermedad avance más lento de lo esperado. Gracias a esto, explica, Julia ha mantenido el habla, puede tener conversaciones, mencionar sus necesidades y deseos sin dificultad. Además, comprende el contexto y logra comprender su entorno.
“Lo más alterado que ha visto Julia es su memoria, principalmente, de corto plazo. Entonces trabajamos harto en dar estrategias para la casa, como dentro de la sesión memoria, con imágenes, ocupamos diferentes estrategias también con materiales más dinámicos, como dispositivos con luces, donde ella tiene que decir categorías. Entonces, también reforzamos mucho el lenguaje, para que Julia mantenga un amplio vocabulario, que es vital para que ella se pueda relacionar. Julia mantiene mucho contacto con su familia que está fuera de Chile, entonces también trabajamos el uso de la tecnología”, explica Karla Román.
Para Enrique Méndez, su marido y quien la ha acompañado permanentemente en este proceso, “Julia ha estado mucho mejor, está más estable, incluso se le terminó el temblor de las manos casi en un 100%, en un 80%”. Para Julia, finalmente, la atención personalizada y la cercanía del centro le han permitido sentirse acompañada y confiada. “Valoro como paciente la preocupación que tienen. Por ejemplo, con este llamado a dar mi testimonio, me doy cuenta de que se preocupan de nosotros”.