FELIPE PONTILLO, KINESIÓLOGO: “LA TERAPIA ES UN TRABAJO COMPARTIDO ENTRE EL PROFESIONAL Y EL PACIENTE”
Desde su modelo de atención integral y centrado en la persona, CENPAR promueve una rehabilitación que impacta tanto en las capacidades físicas como en el bienestar emocional de sus pacientes. En este contexto, conversamos con Felipe Pontillo, kinesiólogo del centro, quien expone cómo la kinesiología se integra al trabajo interdisciplinario y contribuye a mejorar la funcionalidad y la autonomía de los pacientes.
¿Cómo ayuda la kinesiología a mejorar la calidad de vida de los pacientes con Parkinson? ¿Cuáles son sus beneficios más significativos?
Desde la kinesiología, el impacto en la mejora de los síntomas motores de los pacientes con Enfermedad de Parkinson (EP) es fundamental. Entre los principales beneficios se encuentra el manejo del “freezing” o congelamiento, la mejora de la marcha y la optimización del equilibrio. Todo ello contribuye a que los pacientes puedan llevar una vida más funcional e independiente, en comparación con aquellos que no acceden a este tipo de terapia.
¿Qué estrategias se utilizan desde la kinesiología y cómo se complementa con la terapia fonoaudiológica y ocupacional que forman parte del modelo de atención integral de CENPAR?
Coordinamos previamente los objetivos terapéuticos antes de atender a un paciente. Por ejemplo, con el área de terapia ocupacional, dividimos el trabajo físico para aumentar progresivamente la carga terapéutica. En el caso de los pacientes derivados por fonoaudiología, algunos requieren apoyo en kinesiología respiratoria, por lo que es fundamental la coordinación.
¿Cómo se fomenta la adherencia al tratamiento en los pacientes, sabiendo que la constancia es clave, pero a veces difícil de mantener?
En lo personal, me gusta enfatizar desde la primera sesión que la terapia es un trabajo compartido. Por una parte, el rol del kinesiólogo es identificar a tiempo posibles alteraciones, guiar el proceso y corregir los ejercicios; pero el resto del avance depende del compromiso y la disposición del propio paciente. Es importante considerar que existen casos en los cuales factores emocionales o motivacionales afectan la constancia en el paciente. Lo fundamental en estos casos es acompañarlos y explicarles que este tipo de alteraciones es esperable producto de la Enfermedad de Parkinson.
Más allá de lo físico, ¿puede la kinesiología contribuir al bienestar emocional y mental de los pacientes?
Por supuesto que sí. La kinesiología puede tener un impacto positivo a nivel emocional y mental. Es habitual que los pacientes conversen con nosotros durante las sesiones, y es inevitable que lleguen con preocupaciones que necesitan compartir. Por esta razón, procuro que cada sesión sea lo más significativa posible, con el objetivo de que el paciente regrese a casa con una sensación de bienestar, una sonrisa y palabras de aliento. Estos gestos generan un impacto positivo a nivel mental y emocional.
Si pudieras enviar un mensaje a la comunidad sobre la importancia de la kinesiología y la rehabilitación, ¿cuál sería?
La kinesiología es una herramienta fundamental para poder ayudar a las personas mayores a llevar una vida más activa, a retrasar procesos naturales como la disminución de la masa muscular (sarcopenia) y la disminución de la fuerza. Buscando recuperar la funcionalidad e independencia de los pacientes. No hay nada más emocionante que un paciente te diga que es capaz de levantarse de una silla de manera independiente, sin requerir ayuda por parte de sus cuidadores. Esto permite una buena reinserción social.