GUSTAVO MARAMBIO: “EN CENPAR TE EDUCAN Y TE AYUDAN A VIVIR MEJOR, A PESAR DE LAS DIFICULTADES DEL PARKINSON”
Letra más pequeña y problemas motores en el lado derecho, fueron los primeros síntomas de Parkinson que aparecieron en la vida de Gustavo Marambio, de 68 años. Como les ocurre a varias personas que viven con la enfermedad, sólo supo que se trataba de Parkinson tiempo después, a través de un examen que confirmó este diagnóstico, hace ya 10 años. “Fue un golpe muy fuerte”, recuerda.
En busca de un tratamiento integral que mitigara los efectos de la enfermedad conoció CENPAR hace cuatro años. Actualmente realiza terapias kinesiológicas a través de telemedicina dos veces por semana y, de manera trimestral o semestral, acude al centro para recibir la atención neurológica del doctor Roque Villagra, quien además es el Director Médico.
“Lo que más valoro es la calidad humana del equipo, porque el conocimiento pueden tenerlo todas las clínicas, pero “en CENPAR te educan y te ayudan a vivir mejor, a pesar de las dificultades del Parkinson” enfatiza Gustavo, destacando que uno de los grandes logros que ha obtenido gracias a las terapias en CENPAR es mejorar la movilidad corporal.
“Pienso que le voy a ganar al Parkinson, está todo para combatirlo”
Lejos de angustiarse, Gustavo es un convencido que el Parkinson no le impedirá vivir. “Gracias a la terapia he logrado retrasar los síntomas del Parkinson y pienso que le voy a ganar, no puede ser algo que no tenga cura, está todo para poder combatirlo”, señala.
Se involucró de tal manera en su enfermedad, que comenzó a formar parte de la Fundación Michael J. Fox, a través de la participación en encuestas trimestrales para conocer la evolución del paciente, aportar datos e información comparativa de los efectos de la enfermedad. “Quiero rodearme de gente que tenga la misma convicción que yo. Que le ganaremos a la enfermedad”, indica Gustavo para explicar su participación en este tipo de experiencias.
“Hay que invertir el tiempo en algo que te entregue beneficios emocionales”
Porque justamente Gustavo valora las experiencias, cuando jubiló en 2016 (era ingeniero en Telefónica) decidió dedicar gran parte de su tiempo a la música. Siempre le había gustado, pero no fue sino hasta que tomó un curso de música moderna online, en la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, que realmente pudo vivirla; incluso, ha compuesto varias canciones.
“Es una bonita forma de utilizar el tiempo libre y olvidarse de mi compañero que me sigue todo el día”, cuenta, haciendo referencia al Parkinson. “La música me ha ayudado mucho porque impacta en el cuerpo, en la mente y en el provocando sensaciones de placer que te alejan del Parkinson, que te habla todo el día y te hace notar tus limitaciones.
La música es también un medio para sacárselo de la cabeza; hay que usar el tiempo en algo que te entregue beneficios emocionales”, se sincera.
Por otra parte, su familia y cercanos han sido fundamentales, porque han comprendido los cambios que genera la enfermedad. “Uno quiere Y CREE seguir siendo igual, pero ellos tienen que decirte sutilmente lo que ven. El primer paso es que lo acepten y no que pregunten qué pasa o que te critiquen por los cambios de ánimo”, enfatiza. Junto a su apoyo incondicional, la música y la continuidad de los tratamientos en CENPAR, confía que podrá dar la pelea la Enfermedad de Parkinson.